Friday, March 17, 2006

¿Adonde estamos yendo...?

El 21 de noviembre de 1938, el Senado de la Nación rindió homenaje a la poetisa Alfonsina Storni en las palabras del senador socialista Alfredo Palacios. Este dijo:
«Nuestro progreso material asombra a propios y extraños. Hemos construido urbes inmensas. Centenares de millones de cabezas de ganado pacen en la inmensurable planicie argentina, la más fecunda de la tierra; pero frecuentemente subordinamos los valores del espíritu a los valores utilitarios y no hemos conseguido, con toda nuestra riqueza, crear una atmósfera propicia donde puede prosperar esa planta delicada que es un poeta».

Se me ocurre que hoy, Alfredo Palacios agregaría que tampoco hemos sabido crear las condiciones necesarias para que todo el mundo tenga un trabajo como la gente, sin tener que andar revolviendo basura para sobrevivir.

Wednesday, March 15, 2006

Programa de radio El socavón

Hemos cambiado de emisora y de día. Ahora estamos en FM Simphony, 91.3, de San Isidro, Bs.As., todos los miércoles de 19:05 a 21:00. Solo se escucha en la Zona Norte del Gran Buenos Aires, pero se lo puede escuchar por Internet, entrando la página de la emisora: Radio Simphony .

Solo se pasa la música folklórica que nos gusta. Otra, ni por pasteles..., así es la cosa.

Tanto como para escribir algo...

Estuvimos en España, sobre finales de diciembre del 2005. Tuvimos oportunidad de conocer un sinfín de personas absolutamente queribles, que nos trataron demasiado bien, para lo poco que fuimos capaces de dar de nuestra parte.
A nuestro regreso, y luego de haber visto el cariz que úlimamente han ido tomando la mayoría de los festivales "folklóricos" que se realizan en el país durante el verano, nos hemos quedado con bastante pocas ganas de seguir con esto de la música criolla tradicional, pues pareciera ser que ya no interesa. Cuando uno ve a un público que pareciera que su único interés en un festival es levantar el cartelón donde podrá decir algo como "La Tota y el Toto, de Lomas del Culandrillo", realmente se van las ganas de ir a tocar zambas, gatos o chacareras ante tales gentes. Se aplaude igual a un artista extraordinario y a algún perro muerto que pagó para estar arriba del escenario.
En fin, cuesta mucho no bajar los brazos...